ABRIL 2026. Una vez más se demuestra que es mucho más interesante lo que ocurre en un cruce de caminos que en una mezcla de espacios diferentes. Dos años después de su debut, Lime Garden entregan un álbum cuyo estilo es un crossover entre las diversas facetas del pop, el rock de finales del sigo XX y por qué no citarlo, también toma los ritmos del electroclash más directo. «Maybe Not Tonight» demuestra el paso de gigante y reivindica su lugar para la banda inglesa, que sabe perfectamente lo que está haciendo.
23 es un punto de partida perfecto, alegre y juguetón con unas guitarras que invitan al baile desde el primer riff. La base rítmica no cesa de lanzar estímulos. El bajo de Tippi Morgan funciona como un sintetizador desatado en la acertadísima segunda pista Cross My Heart. Y para rematar está Chloe Howard, entre los versos rapeados y la melodía coral, otorgando singularidad plena a la canción.
Take a step back and hold your breath cuz it looks like we’re going under
Cross my heart and hope to die yeah
I don’t even know why but I did ohh babe I did it
Las diez composiciones que completan la obra rondan en torno a los tres minutos de duración y son tan sencillas como efectivas. La sintonía robotizada de All Bad Parts, la velocidad y crudeza del tema titular o el power-pop melancólico de Body son muestras geniales de un trabajo ejemplar.
Recordando a los primeros The Drums o Alt-J, junto a sus contemporáneos Sorry o teniendo influencias sutiles de LCD Soundsystem, las de Brighton añaden su personalidad propia y entregan de la mano de So Young Records uno de los mejores discos de la temporada. Sobresalientes.

Fotografía: Steve Gullick
Texto: RG Valle