NOVIEMBRE 2025. Tras el vendaval que supuso «Motomami» (2022), tanto en aspectos compositivos como en el alcance mediático mundial que alcanzó, era un misterio la dirección del nuevo paso discográfico de Rosalía. Tras meses de incertidumbre ante el goteo de noticias, Berghain fue el punto inicial de la presentación de «Lux». Con cierta sorpresa ante la instrumentación orquestal y el tono operístico, según transcurre el tema toma giros que se desvían del punto de partida y a pesar de todo casan a la perfección. Desde la decisión de utilizar varios idiomas hasta las colaboraciones estelares de Björk e Yves Tumor.
En ese adelanto ya se vislumbran los ejes que marcan el cuarto álbum de la música barcelonesa. Las estrofas contienen líneas melódicas totalmente reconocibles y personales, hay una ausencia en la búsqueda de estribillos y los arreglos clásicos comparten espacio con saturación y electrónica. La dinámica sonora durante todo el recorrido es apabullante, desde el silencio hasta estallidos acústicos.
Yo se muy bien lo que soy
Ternura pa’l café
Solo soy un terrón de azúcar
Sé que me funde el calor
Sé desaparecer
Cuando tú vienes es cuando me voy
El disco está dividido en cuatro capítulos conceptuales y desde la inicial Sexo, Violencia Y Llantas la lírica utiliza el tema de la religión y la mística como un juego de símiles y metáforas para tratar el tema del amor, las relaciones humanas y las transformaciones personales. Todo ello relaciona este trabajo de manera directa con el magistral «El Mal Querer» (2018). En De Madrugá y La Rumba Del Perdón aparecen influencias pasadas, que conviven armónicamente con otras nuevas en La Perla o Memória.
Mientras Dios Es Un Stalker y Divinize son las gemas más llamativas, las cumbres aparecen en Reliquia y La Yugular, dos canciones eternas que alcanzan a través de las notas un nivel sentimental inolvidable. El listado de personas involucradas en la producción e interpretación es amplísimo: Sílvia Pérez Cruz, Carminho, Charlotte Gainsbourg, El Guincho, Guy-Manuel de Homem-Christo entre muchas otras. Un equipo comandado por Rosalía para entregar una obra tan rica en aciertos técnicos y artísticos como emocionante a nivel personal. Sobresaliente.

Fotografía: Noah Dillon
Texto: RG Valle