«SABLE, fABLE», Bon Iver

ABRIL 2025. En el otoño de 2024, Bon Iver publicaron el EP «Sable». Sin estar definido como un adelanto de una obra mayor, varios meses después, esos doce minutos han formado el inicio del quinto disco del proyecto de Justin Vernon. Un doble álbum, un doble título, que se complementa con el mismo espíritu en ambos y una realidad sonora diferente en cada uno. Mientras la primera parte ya conocida, nos retrotrae al inicio de su carrera, la media hora siguiente gira hacia un ambiente cercano al pop y al soft-rock, el cual dibuja un paseo novedoso para el músico estadounidense.

Las sonoridades acústicas de Things Behind Things Behind Things firman una auténtica marca de la casa, generando esa melancolía que nos hace pensar en la cabaña y los protagonistas de «For Emma, Forever Ago» (2007/2008). Mientras Speyside sigue la misma ruta, ya Awards Season ofrece las primeras señales de cambio. Si la innovación nunca ha sido freno para Vernon, este nuevo trabajo no se iba a quedar sin cierta dosis de evolución.

Short Story es el intervalo de entrada y el soul contemporáneo de Everything Is Peaceful Love es una sorpresa mayúscula, ahuyentando todo rastro de tristeza y otorgando una luminosidad inédita en la discografía previa. Y ya lanzado hacia esa vertiente, se suceden las canciones repletas de efectos vocales, sintetizadores amables y melodías cristalinas. Hasta llegar a la despedida, magnífica, formada por la dupla There’s A Rhythmn y Au Revoir.

I’ve had one home that I’ve known
And maybe it’s the time to go
I could leave behind the snow
For a land of palm and gold
But there are miles and miles to go
And I’ve been down this road before

Las colaboraciones de Dijon, Danielle Haim o Flock of Dimes junto a la producción de Jim-E Stack redondean un disco notable que confirma que las carreras más interesantes suelen ser las que nunca dan nada por sentado y se atreven con vías sorprendentes.

Fotografía: Graham Tolbert
Texto: RG Valle

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