JULIO 2023. Algo más de tres décadas después de aparecer su debut, PJ Harvey publica su décimo disco de estudio. La veterana música inglesa se sumerge en terrenos pantanosos y profundos en el monocromático «I inside the old year dying», de ritmo comatoso y digestión pausada. Es la tónica habitual en sus últimos trabajos. El folk difícil, el rock espeso y su perspectiva autoral abrazándose en un conjunto personalísimo y único.
Un sintético soplo de viento junto a una lenta batería son los elementos iniciales de Prayer At The Gate. De repente, el susurro de Harvey genera una melodía vocal heladora en cuyas estrofas adquiere el protagonismo absoluto de una composición dramática,. Ofrece el punto de partida a cuarenta minutos de recorrido sinuoso. Desde la canción de cuna llevada al pop que supone Seem An I hasta el escueto y sencillo tema titular, las sensaciones son ambivalentes. Ofrecen aspereza y a la vez otorgan una sensación hogareña que se vuelve patente al llegar a la cumbre I Inside The Old I Dying.
Slip from my childhood skin
I zing, I’m zinging through the forest
I hover in the holway
And laugh into the leaves
Como escuderos en la grabación ha contado con sus habituales John Parish y Flood. Y en esta ocasión, para acompañar con las voces, ha concedido el privilegio a los actores Ben Whishaw y Colin Morgan. La despedida, A Noiseless Noise, atesora todas las vertientes de su obra, desde la caricia íntima hasta el desgarro ruidoso. Con esta pieza maestra cierre un disco notable que sigue demostrando que es una de las artistas imprescindibles del cambio de siglo.

Fotografía: Steve Gullick
Texto: RG Valle