ENERO 2023. The Murder Capital se han tomado con calma el proceso de composición y grabación de nuevas canciones tras aquel sobresaliente debut titulado «When I Have Fears» (2019). La reválida de la banda de Dublín se ha hecho esperar y el resultado es un disco que mantiene la esencia presentada cuatro años antes y a la vez evoluciona en varias direcciones creativas. El álbum se inicia con la intro Existence que enlaza directamente con Crying y las marcas de la casa quedan claras: la cavernosa voz de James McGovern junto a los ambientes sonoros profundos.
Sin embargo, esta vez en el recorrido también hay espacio para acercarse a un pop-rock estándar desde su propio prisma como son los casos de Return My Head y Only Good Things. The Cure o Echo & The Bunnymen pueden ser nuevas referencias que dejan vislumbrar un horizonte que no se limita a la oscuridad y al post-punk. El cual, por otra parte, ni mucho menos se abandona. Ethel es un lazo directo al álbum predecesor. La comatosa Belonging se antoja una nana en un mundo paralelo que da paso a las cumbres de «Gigi’s Recovery». La triada formada por The Lie Becomes The Self, A Thousand Lives y We Had To Dissapear es sencillamente maravillosa.
Take the clouds between our windows and the sky
Crystals forming on your cheeks my love
A thousand lives with you and I won’t be enough
I’d like to remind you of this
Beside you I die to exist
Durante muchos momentos, las revoluciones se han reducido pero ese hecho da cobertura a un mayor dinamismo que otorga lucidez a unos crescendos y detalles instrumentales magníficos. La producción en esta ocasión ha corrido a cargo de John Congleton. En definitiva, el tiempo que han necesitado ha sido muy bien empleado y han publicado una continuación discográfica que mantiene el nivel alcanzado y les mantiene en esa escapada estilística junto a Idles y Fontaines D.C.

Fotografía: James Kelly
Texto: RG Valle