JULIO 2022. La primera escucha del duodécimo disco de Laura Veirs conduce a un precipitado, y sin embargo acertado, pensamiento. «Found Light» es un álbum que supone un importante punto de apoyo y reafirmación en la dilatada carrera de la música de Oregon. Mientras suenan las iniciales Automn Song y Ring Song ya se atisba que la madurez alcanzada por la compositora conduce a su cúspide creativa. Son dos caras de la misma moneda del folk. La primera es campestre y expansiva mientras la segunda íntima y reflexiva. En ambas canciones, la interpretación es sublime.
Las tareas de producción corren por primera vez a cargo de Shahzad Ismaily y el resultado sonoro final es inmejorable, resaltando lo orgánico y natural. Cuando se carga de electricidad, como en la maravillosa Seaside Haiku, el viaje coge altura y se revela como maestra apócrifa de jóvenes consolidados como Big Thief o Lucy Dacus. No parece descabellado que puedan compartir cartel antes o después.
I thought loneliness my lot, it’s true
I walk the beach alone, I’m not blue
Blue is the sky and the fiery flame
I’ve learned from pain
El nexo común de las canciones es el mantra hipnótico que logran crear a través de los acordes y arpegios de guitarra. La voz de Veirs sobrevuela etérea sin alterar el ambiente creado por cada instrumento y en los momentos precisos se sitúa en primer plano, generando por sí sola la melodía que guía el tema.
Las cumbres del recorrido llegan cuando más se aleja de lo estandarizado. De repente aparece New Arms, un vals emocional repleto de rock que deja sin aliento. O la desnudez de Sword Song. O el genial y saturado cierre con Winter Windows. Es una obra notable, majestuosa y rica en matices.

Fotografía: Shelby Brakken
Texto: RG Valle