Al igual que el año anterior, la primera mitad de 1987, R.E.M. se dedicaron a componer, pasar horas en el estudio y a descansar en cuanto a giras, ofreciendo únicamente unos pocos conciertos esporádicos en 40 Watt Club de Athens. Deseaban continuar su ritmo de publicar un disco al año. Mientras, «Lifes Rich Pageant» (1986) consigue llegar a 500.000 copias vendidas, primera ocasión en las que los de Athens llegan a esa cifra.

El 27 de abril de 1987 se publicaba «Dead Letter Office», una compilación de caras B de sencillos y rarezas del grupo. Es su quinto disco cronológico y oficial en el que pusieron todas sus ganas recopilando las canciones y el diseño, dejando a la vez muy claro que no era el álbum nuevo de la banda, el cual estaba también casi listo. Se incluyen versiones muy habituales en sus directos y descartes de sus cuatro primeros discos.
En cuanto al material inédito, se publicó poco después. Tras el buen resultado del anterior trabajo y siguiendo la vertiente más rock, R.E.M. decidieron volver a llamar a Don Gehman para grabar, pero debido a su agenda de trabajo no tenía disponibilidad. Les da el nombre de un joven que está empezando en el mundo de la música: Scott Litt. Y R.E.M. encontraron su productor más longevo a la postre, ya que la relación que comenzó con este disco se prolongaría durante los diez años siguientes. «Document» (1987) redondea cada acierto de «Lifes Rich Pageant». Un grupo decidido que sabe lo que hace. Además de unas letras políticas y sociales que siguen mostrando toda su desilusión y enfado con la censura, la caza de brujas y el intervencionismo del gobierno estadounidense en el resto del mundo. Un disco que cuenta con grandes canciones que se defienden por sí solas (The One I Love, Finest Worksong) y por supuesto la joya pop-rock que supone It’s The End Of The World As We Know It (And I Feel Fine). Una de las mejores composiciones del grupo, un verdadero trallazo.

Si contamos como excepción esa maravilla mágica que es «Murmur» (1983), éste es la obra definitiva de R.E.M. en aquella década. Apareció publicado el 1 de septiembre y se convirtió en un disco de éxito para un grupo que hasta hace nada trabajaba en el subsuelo. Su primer millón de copias vendidas anunciaban lo que vendría a continuación.
La gira para presentar el álbum fue idéntica a la del año anterior, de septiembre a noviembre. Corta en comparación con sus primeros años y tras una larga temporada sin actuar en directo. Denominada Worktour comenzó en Athens con un concierto de presentación ante su público, para seguir con cuatro fechas en Europa: Londres, Utrecht, Paris y Dusseldorf. Teniendo en cuenta que en su anterior gira no habían cruzado el charco y que en ésta solamente iban a hacer estos cuatro directos, es lógico los llenos absolutos en las cuatro ciudades. De vuelta a EE.UU., recorrieron el país teloneados por 10.000 Maniacs y The dB’s, dos grupos con los que tenían estrecha relación. Natalie Merchant, cantante de los primeros, colaboró en varias canciones con Stipe y compañía.


Por primera vez y debido al éxito del disco y de sus anteriores giras, cambiaron las salas de conciertos por pabellones de mediana capacidad, en torno a 8.000 personas. Cierran la gira la última semana de noviembre, llenando el Fox Theatre de Atlanta durante cuatro noches. El reconocimiento del público llega tras ocho años de trabajo intenso. En diciembre, la edición Norteaméricana de la revista Rolling Stone les da portada con un titular exagerado de los suyos: ‘America’s Best Rock And Roll Band’. Pero tal vez esta vez no andaban tan desencaminados.
El 20 de abril de 1988, ocho años después de la creación del grupo, R.E.M. firmaron un contrato millonario con la multinacional Warner Bros. Uno de los grupos abanderados de la independencia creativa abandonaban la senda que habían tomado hace años. Una perspectiva es que no se produjo ningún cambio. La otra es que desde entonces ya nada fue lo mismo. Ninguna de las dos es cierta completamente. Por una parte y como se puede comprobar en los siguientes discos («Green», «Out of time» y «Automatic for the People») mantuvieron una libertad artística e hicieron la música que quisieron, además de una difusión mucho mayor fuera de las fronteras de su país. Y en cierto modo, seguían siendo insobornables y haciendo las cosas a su manera, pero por otra parte, también se adoptaron ciertas conductas y formas de trabajar que habían sido evadidas por los de Athens anteriormente. Una evolución necesaria y que condujo a una segunda década de carrera espectacular.


El 17 de octubre de 1988, y para despedirse de la discográfica I.R.S., publicaron el recopilatorio denominado «Eponymous». Se encargaron de la selección de temas y del diseño del disco. Podemos encontrar la mayoría de grandes canciones que compusieron para sus cinco primeros discos.

El 7 de noviembre de 1988 aparecía «Green», su octavo disco (sexto de estudio) y el primero publicado por su nueva discográfica. También fue el último aparecido durante los ochenta. Siguió el estilo de sus dos anteriores trabajos, acercándose a toques pop y armonías alegres (Stand, Get Up, Pop Song ’89). Contiene otra de las piezas maestras del grupo: World Leader Pretend. Si con la gira de «Document», su público había crecido bastante, en la de «Green» fue el paso definitivo para asentarles en la mayor parte del mundo. De nuevo producido por Scott Litt. Era difícil imaginar que tres años más tarde, en 1991, pudiesen crecer y tener mucho más éxito. Losing My Religion es otra historia.
Fotografía de portada: Laura Levine/R.E.M.
Texto: RG Valle