FEBRERO 2022. Beach House lleva más de una década entregando discos sobresalientes. Se puede explicar con multitud de adjetivos pero si hay uno que define el trabajo compositivo y en estudio de Victoria Legrand y Alex Scally es el de ejemplar. Tras la obra maestra «Teen Dream» (2010), el dúo de Baltimore no ha cesado en su afán por convertirse no solo en abanderados de un estilo concreto como es el dream pop, sino también por ganar un espacio propio en la historia de los grandes nombres de la música popular. Sin grandes gestas, con una propuesta singular, logrando un sello muy personal y manteniéndose fieles a su objetivo.
El nuevo doble álbum, «Once Twice Melody», se ha presentado a lo largo de cuatro meses, desde noviembre del pasado año hasta el día de San Valentín de 2022. Durante esa semana, con la publicación del cuarto capítulo de la obra, se vio completo su nuevo paso discográfico. El tema inicial, que otorga además el título, ofrece buena parte de lo que podemos hallar a lo largo de la hora y media del recorrido. A la base sintética se van añadiendo arpegios de guitarra o arreglos orquestales que forman un conjunto de capas sobre las que la melodía vocal de Legrand hace el resto. Los sonidos retrofuturistas y cinematográficos te transportan a otro universo sonoro. Sin tregua, la segunda pista es Superstar, la cual directamente se ha convertido en una de las mejores gemas de su repertorio.
Somewhere out on the radio
Look up high
Now you’re gone
I see it now in this photograph
Something good never meant to last
I don’t wanna know how the story ends
From now to then
También hay variedad y novedades como nuevas incursiones puntuales en un folk etéreo al que saben acercarse desde su propia perspectiva, como en el caso de Sunset. Incluso retorcer su vertiente más electrónica como en la llamativa Masquerade. O llegar al cielo con la épica Modern Love Stories que pone el punto final.
Una vez más, a la batería les acompaña James Barone y en la mezcla de sonido los maestros Dave Fridmann y Alan Moulder. Sin duda, Beach House es uno de los proyectos imprescindibles de este siglo. Logran continuar una senda intachable, de máxima calidad artística. Incluso entregando un disco tan ambicioso como éste.

Fotografía: Shawn Brackville
Texto: RG Valle