ABRIL 2021. Tras las primeras escuchas, «PUTA», el sexto disco de Zahara (séptimo si se tiene en cuenta «Hecho en casa»), se antoja una obra de ruptura que supone mucho más que la evolución natural de la artista. Si se opta por observar con mayor calma y desde otra perspectiva, es el cierre natural de una trilogía apócrifa formada junto a «Santa» (2015) y «Astronauta» (2018). En todo caso, el álbum de la música jienense es tan crudo como imaginativo e innovador. Se aleja del pop sin dejar de serlo, abriendo un camino repleto de oportunidades sonoras que juegan con las saturaciones, los ritmos y la instrumentación sintética.
Si en lo musical la coherencia interna del conjunto es ejemplar, en el terreno lírico va aún más lejos. Los versos se suceden sin pausa y completan una triple función. Marcan como un afilado cuchillo, curan como la mejor poción y finalmente hacen reflexionar. Sobre el dolor, la pérdida, el abuso y la violencia, desde los gestos más pequeños hasta la estructural que atraviesa nuestras vidas. Merichane, sencillo que fue el adelanto de presentación y una de las cumbres del trabajo es una representativa toma de conciencia y además funciona como una magnífica canción río que cruje desde el primer compás.
Yo estaba ahí con las llaves en la mano
Acelerando el paso, fingiendo que hablaba con mi hermano
Yo estaba ahí dejándome hacer
Con tal de que acabase de una vez
Yo estaba ahí confesándome por haberme tocado
Creyendo que ese era el puto pecado
Yo estaba ahí metiéndome los dedos hasta el fondo
Queriendo vomitar las penas, la vida, el odio
Sin tregua, Canción De Muerte Y Salvación es la siguiente gema que añade a su repertorio. Son estremecedores los acordes al piano que se tornan en una potente base electrónica mientras el recitado de Zahara sigue lanzando dardos elocuentes y certeros. En el punto medio del recorrido aparece la festiva Berlin U5 partiendo en dos la tensión y funcionando como necesaria evasión. Los nombres propios se hacen un hueco en los títulos y contenido del cancionero. Con diverso significado y motivo, siempre parte de lo más personal para llegar a sentimientos universales. Taylor funciona como guiño y homenaje, Sansa como alegato, la explosión llega con Ramona y el cierre con Dolores, una copla heterodoxa.
Martí Perarnau IV, compañero en el proyecto _juno es también en este caso el cómplice encargado de la producción y los arreglos musicales. «_BCN626» (2020) se puede tomar como el predecesor estilístico de «PUTA», con tantas capas y matices en las que siempre vamos a descubrir un nuevo giro inesperado que pueda hacer pensar. Muchísimo nivel.

Fotografía: Sharon López
Texto: RG Valle