SEPTIEMBRE 2020. El tercer disco de Idles es una absoluta apisonadora. Los ritmos rocosos no cesan en ningún momento del recorrido. Ni siquiera la singular colaboración de Jamie Cullum elaborando la introducción al piano en Kill Them With Kindness ofrece un respiro en el temible abordaje que supone «Ultra Mono», tercer álbum de la banda inglesa.
Con las ideas muy definidas, el grupo afronta la grabación y publicación del nuevo trabajo con la experiencia del camino de su último lustro y mejorando todas sus virtudes. Se encuentran dentro del punk más serio y enrabietado que se puede hallar en la actualidad. Si sus magníficos compañeros de viaje musical The Murder Capital o Fontaines D.C. generan atmósferas y recovecos de oscuridad, Idles buscan la vía más directa. Brochazos de la tinta más negra. El comienzo con la brutal War y su uso de las onomatopeyas en la letra de la canción hace que la fuerza vocal de Joe Talbot suene tan creíble y amenazadora como siempre.
And we’re all going straight to hell
Ne Touche Pas Moi cuenta con la incorporación estelar de Jehnny Beth cantando un alegato a favor del espacio propio de las mujeres y en contra del acoso corporal en ambientes festivos y de música en directo. También cuentan en otras pistas con las colaboraciones de David Yow (The Jesus Lizard) y de Warren Ellis (The Bad Seeds/Grinderman).
El tramo final de la obra es una ascensión sobresaliente, dejando tres de las mejores piezas para el cierre, con la mayúscula The Lover, la intensidad plena que se encuentra en A Hymn y las afiladísimas guitarras de Danke. «Ultra Mono» enarbola todas las cualidades del trabajo previo en cuanto a sonido y actitud, redondeando con canciones notables este nuevo paso de un modo sublime.

Fotografía: Stewart Bexter
Texto: RG Valle