JULIO 2020. La reválida de Fontaines D.C. no se ha hecho esperar. El segundo álbum de los dublineses ha llegado año y medio después de su debut con los mismos logros que ya contenía aquel disco. Las nuevas canciones vuelven a demostrar que la banda tiene tomado el pulso a ese espectro musical que se mueve entre el rock y el post-punk. Dan Carey ha sido de nuevo el encargado de la producción, manteniendo ese estilo directo y afilado.
Desde la inicial I Don’t Belong se deja adivinar un trabajo repleto de medios tiempos intensos en los que la base rítmica impone su criterio, las guitarras inundan las composiciones de detalles tenebrosos y le voz de Grian Chatten juega emocionalmente con la audiencia. En muchas ocasiones, las frases se repiten en bucle otorgando un halo de pesadilla urbana. Televised Minded, una de las cumbres de su repertorio puede ser un perfecto ejemplo.
They’re all gulls in the sky
They all mimic love’s cry
And I wish I could die
Me or them
Tras el interludio calmado de Oh Such A Spring, el tema titular de la obra «A Hero’s Death» mezcla un crescendo explosivo con coros pop y espíritu de punk clásico que resulta una mezcla tan ingeniosa como efectiva. En I Was Not Born también abren su espectro hacia terrenos más luminosos, aligerando la carga durante el final del recorrido, en el que se suma la singular balada Sunny.
Este disco comienza rabioso y con el paso de los minutos se relaja ofreciendo varios capítulos de la misma historia, la de un grupo con ideas artísticas claras y ganas de exponerlas sobre la mesa.

Fotografía: Fontaines D.C.
Texto: RG Valle