JUNIO 2020. Un año después de participar en el maravilloso proyecto Better Oblivion Community Center junto a Conor Oberst, Phoebe Bridgers publica «Pubisher», su segundo álbum en solitario. Ha sido grabado en los emblemáticos estudios Sound City de Los Ángeles por Ethan Gruska y Tony Berg.
Tras una introducción misteriosa, las diez canciones que completan el disco se van sucediendo con una naturalidad y calma que marcan la identidad de la obra. Garden Song se sustenta en un arpegio y una base rítmica submarina que dejan la voz de la música californiana en un primer plano, con el peso absoluto de la melodía vocal marcando el camino. Una textura sonora que se repite en varias ocasiones durante el recorrido.
Seguramente Kyoto es la composición diferente del conjunto, con esa apariencia alegre que estalla en un estribillo de sensaciones ambivalentes. La lírica costumbrista y emocional tiene sentido del humor a la vez que deja versos afilados que alargan la sonrisa o la cortan, dependiendo del quiebro oportuno.
I don’t forgive you
But please don’t hold me to it
Born under Scorpio skies
I wanted to see the world
Through your eyes until it happened
Then I changed my mind
El propio Oberst colabora ayudando con arreglos instrumentales en varias pistas e incluyendo segundas voces en Halloween, antes del momento más íntimo y reflexivo del trabajo con las pausadas Chinese Satellite y Moon Song.
El cierre del disco es magnífico con Graceland Too y I Know The End donde además de los ya citados, se suman cantando Lucy Dacus y Julien Baker (ambas en boygenius junto a Bridgers), Christian Lee Hutson, Tomberlin y Jeroen Vrijhoef. El crescendo final es apoteósico, culminando una notable muestra de pop contemporáneo.

Fotografía: Frank Ockenfels
Texto: RG Valle