SEPTIEMBRE 2019. Las virtudes de «Hypersonic Missiles», debut de Sam Fender, ya fueron anticipadas por varios sencillos y sobre todo por el EP «Dead Boys», publicados durante 2018. Muchas de aquellas canciones aparecen de nuevo en su primer álbum, grabadas en recientes sesiones para la ocasión. Desde Newcastle, el músico admirador desde la infancia de Bruce Springsteen, puede sentir orgullo de unas composiciones que comparten espíritu emocional y lírico con las del cantante de Nueva Jersey. Como anécdota, Fender realiza en directo magníficas versiones de Atlantic City o Dancing In The Dark.
El disco, producido por Bramwell Bronte, consigue un sonido atemporal similar a los últimos trabajos de Ryan Adams. Las guitarras son concisas a la vez que etéreas, hay solos de saxo que se cuelan en los momentos más oportunos y siempre se encuentra la voz en primer plano, guiando la canción.
El tema titular da inicio a un recorrido amable, recuperando los aspectos positivos del rock de la década de los ochenta y acercándolos al nuevo siglo. Estribillos repletos de épica y coros emocionales recorren los compases. The Borders gana en intensidad y puede verse en ella un reflejo de los momentos más melódicos de The Gaslight Anthem. Está claro que las referencias musicales de Sam Fender están más cercanas a Norteamérica que a su isla natal.
Dead Boys comienza como un medio tiempo certero y sencillo que tras un crescendo se convierte en un aluvión de intensidad. You’re Not The Only One, tan sentimental, puede ser una de las cumbres ocultas de su cancionero. Two People y Leave Fast, hacia el final, son las pistas más tranquilas del conjunto. En definitiva, una primera obra tan notable como disfrutable desde su primera escucha.

Fotografía: Sarah Louise Bennett
Texto: RG Valle