JULIO 2018. En ningún momento se muestra un atisbo de debilidad sonora. La propuesta absoluta de Deafheaven, sobre todo desde la publicación de «Sunbather» (2013), es un muro de contundencia. Incluso en los pasajes tranquilos de sus composiciones en los que encontramos protagonismo del piano como en la inicial You Without End existe una poderosa combinación de melodías y ritmos que son registrados con un sonido maestro.
Sus ideas musicales siguen originando temas de alto minutaje, proyectando bajadas y subidas de intensidad que ya son una marca de la casa. Su singular cruce entre derivados del metal y del post-rock suena certero y creíble y siguen construyendo una carrera sin baches. Honeycomb o Canary Yellow son claros ejemplos del tipo de canción que manejan a la perfección.
La cara más innovadora del disco se confirma con la colaboración de Chelsea Wolfe en la emotiva y oscura Night People, un corte más sencillo que se sale de lo habitual y que se agradece para un camino que tiene pocas normas. Los momentos instrumentales son habituales y la voz de George Clarke va de lo gutural de sus inicios a una paleta de registros más amplia.
La producción vuelve a caer en manos de su hombre de confianza Jack Shirley y la grabación se efectuó durante febrero de 2018 en los estudios 25th Street Recording de California. Un álbum notable, que sigue aumentando la serie de obras personales de una banda sin parangón.

Fotografía: Deafheaven
Texto: RG Valle