MAYO 2018. Los números marcan simbólicamente un nuevo comienzo en la carrera musical de Beach House. Cerrada la etapa anterior con la aparición de la colección «B-Sides and Rarities» (2017), el dúo de Baltimore publica su séptimo disco de estudio, que tiene «7» como título y ya son 77 las canciones que Victoria Legrand y Alex Scally han compuesto y grabado en este proyecto.
Dark Spring da comienzo al álbum y la estructura del tema deja atisbar el cambio de tercio que quieren tomar con este nuevo trabajo. Con un innegable sonido shoegaze que juega con melodías pop escondidas bajo capas de electricidad la canción se muestra frontal, con una atmósfera mucho más cercana a los ambientes terrenales. Esa idea de concreción y sencillez continúa en la tierna Pay No Mind.
Baby at night when I look at you
nothing in this world keeps me confused
All it takes, look in your eyes
Una de las cumbres del conjunto es Dive con un lento comienzo para ofrecer un cambio rítmico sorprendente y embriagador. En Lose Your Smile se acercan a un folk ensoñador y en Woo la voz de Legrand suena más melodiosa y diáfana que nunca. James Barone, batería de la última gira les acompaña en la grabación completa y da empaque a su sonido. Se agradece esa unidad que siempre han tenido las obras de Beach House. Los siete minutos de cierre con Last Ride completan el círculo.
La identidad singular del grupo, en definitiva, sigue muy presente en todo momento, con infinidad de bucles, deseos de acercamientos etéreos y un modelo sonoro sintético tratado con mucha naturalidad. En vez de dar una enésima vuelta de tuerca a su estilo como fue la magnífica dupla de 2015 «Depression Cherry» y «Thank Your Lucky Stars», en esta ocasión han optado por relajar completamente, evitar la presión y el resultado es sobresaliente. Quizás quedarse en el mismo camino hubiese significado repetir una formula que ya habían perfeccionado. En cambio, estas nuevas vías de expresión hacen que su carrera artística siga siendo admirable, emocionante y les convierta en una propuesta ejemplar.

Fotografía: Shawn Brackville
Texto: RG Valle